Discípulo de Poirot

El detective perdió toda la confianza cuando vio la escena del crimen. Estaba perplejo, vacío, completamente perdido. Nada en su carrera lo había preparado para esto. En el centro de la sala, enmarcado en una silueta de gis, yacía el cuerpo del mayordomo.

Compartir:

Escríbeme