Desertor

Llegó en una enorme caja. El Sr. Li ordenó ávidamente que lo desempacaran y lo pusieran en su colección personal. Lo colocaron en una vitrina de honor, en el centro del cuarto. A la mañana siguiente estaba esparcido por el suelo, convertido en guijarros. A su lado había ahora otros dos soldados de terracota, mirando gravemente hacia los restos.

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